En un emotivo acto, el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Sevilla (COAAT-Sevilla) ha rendido homenaje a uno de sus miembros más ilustres, Enrique Carvajal Salinas, otorgándole el título de Colegiado de Honor y la Medalla al Mérito a su Trayectoria Profesional en su máxima categoría. Esta distinción, fruto de una decisión unánime de la junta de gobierno del Colegio, reconoce la excepcional labor profesional de Carvajal y su incansable dedicación a la promoción y el prestigio de la profesión de aparejador.
Desde su colegiación en 1965, Carvajal ha sido un referente en el sector, destacando por su constante evolución y su capacidad para trascender los límites de su disciplina. A pesar de haber obtenido la licenciatura en arquitectura y el doctorado, nunca abandonó su rol primordial como director de ejecución de obras, demostrando un compromiso inquebrantable con la práctica y la excelencia en el campo de los aparejadores.
Su influencia se extiende más allá de la construcción, alcanzando el ámbito académico como profesor en la Universidad de Sevilla, donde ha impartido clases en diversas materias. Su enfoque innovador y su pasión por la optimización de los procesos constructivos lo han convertido en un investigador incansable, desarrollando métodos que han simplificado y abaratado la construcción, y que aún hoy son objeto de estudio.
«He hecho del trabajo una diversión», afirma Carvajal, reflejando su actitud ante la vida y su profesión. Esta filosofía le ha permitido explorar múltiples facetas, destacando como perito judicial, diseñador, inventor, escritor de obras profesionales y literarias, y artista visual, dejando su huella en espacios públicos y privados.
El presidente del COAAT-Sevilla, José Manuel Flores, resaltó la importancia de contar con profesionales de la talla de Carvajal, cuya dedicación y compromiso enriquecen la profesión y la posicionan en la excelencia. «Contar con colegiados con su profesionalidad y compromiso supone un importante valor añadido que posiciona a nuestra profesión en la calidad y excelencia a la que entendemos deben aspirar quienes formamos parte de esta gran familia de la Arquitectura Técnica», afirmó Flores.
El compromiso de Carvajal con el Colegio y la Fundación Aparejadores ha sido constante, sirviendo como patrono vitalicio y colaborando en numerosas iniciativas. Su influencia también se extendió a la Escuela de Arquitectura Técnica, donde fue el primer director del Departamento de Construcciones Arquitectónicas. Además, ha participado en la preservación del patrimonio a través de su trabajo con la Unesco y ha colaborado con organizaciones como Arquitectos Sin Fronteras y diversas congregaciones religiosas.
Al recibir este homenaje, Carvajal expresó su gratitud y emoción, afirmando que este reconocimiento le da «un nuevo empuje, un saber que no desfallezco, que sigo andando, junto con el cariño y afecto que me ha demostrado el colegio con este galardón». Sus palabras reflejan el espíritu de un profesional que, a sus ochenta años, sigue siendo un ejemplo de dedicación, pasión y compromiso con la arquitectura técnica y con su Colegio.