El mundo de la joyería en Sevilla llora la pérdida de uno de sus grandes nombres en la ciudad. Carlos Shaw García, propietario de la icónica Joyería Shaw, falleció este martes 11 de febrero. Hijo del fundador del establecimiento, Carlos tomó las riendas del negocio familiar durante años, consolidando su prestigio hasta que, hace dieciséis años, pasó el testigo a sus hijos, Carlos y Silvia, quienes continúan con el legado.
En 1940 abrió comenzó en un local en la Palmera, y en 1959 se trasladó a un espacio más céntrico, en plena Plaza Nueva. Hace unos años, la joyería se reubicó estableciéndose en la esquina con la calle Méndez Núñez. Con más de ocho décadas de historia, este establecimiento ha sido referencia para generaciones de sevillanos, que han depositado su confianza en la exclusividad y calidad de sus piezas.
A lo largo de los años, la joyería se ha distinguido por su oferta de gran calidad y su cuidada exposición con todo tipo de productos de joyería de gran exclusividad y distinción.
Carlos Shaw García será enterrado este miércoles, 12 de enero, en el cementerio de San Fernando.
Con su fallecimiento, Sevilla pierde a un empresario que dedicó su vida a engrandecer el arte de la joyería, dejando tras de sí un legado que seguirá brillando en la ciudad.